Me desperté temprano con un sol demasiado bajo. Ni tú ni yo sabemos dónde estamos, pero hoy esta ciudad solo-pide-volar, está claro.
TODAVÍA ESTABA TRISTE Estaba tris-te hasta-enamorarme-de-verte, y no puedo parar. Hasta que no me enredes más palabras a tus labios no...
No hay comentarios:
Publicar un comentario